jueves, 28 de agosto de 2008

Esto con Franco no pasaba

Leía el otro día, en este mismo diario, una encuesta sobre la emancipación de los jóvenes y los problemas que estos tenían para la misma, o sea, la poca o mala relación de su sueldo con el precio de los pisos, elemento éste indispensable para poder vivir fuera de casa de sus padres, agravada ésta por la inestabilidad laboral. Apuntaban en el mismo, la necesidad de tener que ganar dos sueldos de los actuales para poder vivir por su cuenta, y creo yo que se quedaban cortos. Cada vez que sale a relucir el tema del coste de los pisos, me viene a la memoria una frase que los nostálgicos del 'Régimen' pusieron de moda allá por los 80: «Esto con Franco no pasaba» y aunque -que conste- no soy un nostálgico del 'Régimen', pienso «esto de los pisos tampoco», y es que «con Franco» un oficinista normal (o sea, yo), con 23 años y un sueldo normal, apostillo, sólo un sueldo normal, podía comprarse un piso de 90 metros cuadrados con calefacción, en Logroño. Bueno, un sueldo normal y haciendo horas extraordinarias «por un tubo». Y lo pagaba en diez o doce años (el tiempo que normalmente se suscribían todas las hipotecas), eso sí, unas hipotecas carísimas, entre el 14 y el 17% de interés, ¿pues menos mal! porque si no, los hubiésemos pagado en cinco años. Recuerdo que el coste de un piso en relación con ese sueldo normal, de un oficinista normal (o sea, yo), era de aproximadamente cien veces más. Por aquel entonces ganaba unas 8.000 pesetas aproximadamente y el piso me costo 800.000. Hoy en día, y para no equivocarme, es de trescientas veces más en el mejor de los casos, y en zonas que están más cercanas de los pueblos periféricos a Logroño que del Espolón.

Así que los J@AP, o sea, jóvenes y jóvenas altamente preparados, tienen que quedarse en casa de sus padres hasta que dejan de ser jóvenes y se juntan con otro tan joven como ellos u otros dos para poder comprar un piso donde vivir (en un tanto por ciento muy elevado hacen falta tres sueldos para comprar un piso y además comer todos los días). Pronto nuestros queridos gobernantes van a tener que autorizar matrimonios, no bipersonales y de géneros aleatorios, sino tripersonales multigéneros, porque va a ser la única manera de sobrevivir. Esto, o que los padres no nos jubilemos nunca, que también les está rondando por la cabeza y ayudemos a nuestros hijos a pagar una hipoteca a cuarenta o cincuenta años.

También hay otra opción, que los que mandan organicen este corralito, como dicen en Argentina, de forma que un joven tenga acceso a un piso de cuarenta o cincuenta metros cuadrados más o menos. Pues si una familia 'convencional' de las de hace treinta o cuarenta años, o sea, de padre, madre y dos o tres hijos vivían en uno de 90 metros, a un joven le sobra con cuarenta metros o algo así, y que este piso tenga un coste aproximado de 60.000/90.000 euros, que al cambio son 10 ó 15 millones de las antiguas pesetas, cantidad que pueden pagar con un sueldo mínimo-máximo-inestable de 700 a 900 euros, que es lo que vienen a cobrar casi todos estos jóvenes. En los cuales se da la paradoja que después de terminar en la universidad tienen que hacer un par de masters o tres, para estar sobradamente preparados, pues parece ser que los estudios de la universidad valen para poco en la vida real, o eso dicen, y tienen que 'ponerse al día' justo después de terminar los estudios, y como siempre, los padres a poner, ¿que cosas!, yo cada vez entiendo menos esta traca.

Otra opción es que adecuen los sueldos al precio de los pisos, ya que parece ser que no hay forma de adecuar el precio de los pisos al sueldo. Si, ya sé que es una buena idea, y además no me importa que me la copien, la verdad es que no es mía, se la he oído a infinidad de padres, estoy seguro de que a ellos tampoco les importa que se la copien. Así que el partido político que fuera capaz de llevarla a cabo, ganaría las próximas elecciones, ¿estoy completamente seguro! pues le iban a votar todos los jóvenes que no pueden irse de casa de sus padres y lo están deseando. Y los padres de estos jóvenes, que no sabemos cómo quitárnoslos de encima. Otro día les hablaré de nuestros hijos los emigrantes, sí hombre, esos que han tenido que emigrar de su pueblo, de Logroño, porque aquí no se podían comprar un piso y se han ido a los pueblos de alrededor. Sí, ya sé que es una emigración 'lait', y que en el diccionario pone que emigrar es cambiar de país, pero ellos han tenido que salir a vivir fuera de su pueblo, en contra de su voluntad.


Eustaquio Uzqueda
Publicado en LA TRIBUNA DE LA RIOJA, Periódico La Rioja, 16.05.08